Era 2011. Teníamos unos 400 abonados en la zona metropolitana de Sevilla, una red HFC heredada que me quitaba el sueño, y un comercial de ZTE que me juró que montar GPON era «sencillo y escalable». Tenía razón en lo segundo. En lo primero, nos mintió.

Lo que voy a contarte aquí no es un tutorial de GPON. Para eso hay papers, hay foros y hay vendedores con presentaciones bonitas. Esto es la lista de errores que cometimos nosotros, en Bayma, cuando construimos nuestra primera red GPON desde cero. Si estás en ese proceso ahora mismo, ojalá te ahorres aunque sea dos de ellos.

Error 1: Subdimensionar los splitters ópticos pensando en el presente

El primer error fue de planificación pura. Pusimos splitters 1:32 en todos los armarios porque «32 abonados por POP es más que suficiente para esta zona». Dieciocho meses después, en varios puntos teníamos el splitter lleno y obras en marcha para meter más armarios.

El splitter óptico es el componente más barato de toda la cadena. La mano de obra para cambiarlo, no. Aprende de nosotros: dimensiona siempre con un factor 2x sobre tu previsión a 3 años. Si crees que vas a llegar a 40 abonados en una zona, pon un splitter 1:64 desde el principio o deja al menos el espacio y la previsión de empalme para cambiarlo sin despliegue nuevo de fibra.

Error 2: Comprar la OLT sin entender el modelo de licenciamiento

Compramos una OLT de gama media con 4 slots para tarjetas GPON. El precio era razonable. Lo que no vimos en el contrato era que cada tarjeta adicional llevaba una licencia de software que costaba casi tanto como la tarjeta misma. Cuando necesitamos escalar de 2 a 4 tarjetas, el presupuesto se nos disparó un 60% sobre lo previsto.

Ahora, antes de comprometer con ningún fabricante, pedimos siempre el desglose de coste total a 5 años con el volumen de puertos que esperamos tener. Huawei, ZTE, Nokia tienen modelos de licenciamiento muy distintos. El precio de la OLT base es solo la mitad de la historia.

Error 3: Confiar en la provisión manual de ONTs durante los primeros meses

Esto fue el que más tiempo nos robó. Los primeros meses provisionábamos cada ONT a mano: entrábamos a la OLT, añadíamos el número de serie, asignábamos el perfil de velocidad, configurábamos el VLAN de gestión. Para 10 instalaciones al día era manejable. Cuando llegamos a 30-40 instalaciones diarias en temporada alta, el técnico de backoffice estaba saturado y los errores humanos se dispararon.

La provisión automática por OMCI (ONT Management and Control Interface) es el camino, pero tiene su curva de aprendizaje. El perfil OMCI tiene que estar bien diseñado desde el principio, porque cambiarlo en producción con 2.000 ONTs desplegadas es una pesadilla. Dedica dos semanas a diseñar bien los perfiles OMCI antes de arrancar el despliegue masivo. Nos costó tres meses de trabajo extra no haberlo hecho.

Error 4: Ignorar la latencia en la última milla hasta que un cliente lo puso en Twitter

GPON tiene una latencia inherente por el mecanismo de polling en el sentido upstream. En condiciones normales, 3-5 ms adicionales que no nota nadie. El problema es cuando el dimensionado del perfil de ancho de banda aguas arriba (T-CONT en terminología GPON) está mal configurado y el scheduling de la OLT empieza a introducir colas.

Tuvimos un cliente gamer que nos publicó capturas con pings de 80-120 ms en horas punta. Tenía razón. El perfil de upstream de su segmento estaba compartido con abonados que saturaban la capacidad. Revisamos todos los perfiles T-CONT, ajustamos el scheduling y los pings bajaron a 8-12 ms. Monitoriza latencia por segmento GPON desde el día uno, no solo ancho de banda agregado.

Error 5: No tener documentación física de la red de fibra

Cuando empezamos a desplegar, el técnico de campo «lo tenía todo en la cabeza». Planos en PDF sin actualizar, empalmes sin etiquetar, armarios con cables identificados con cinta de carrocero y rotulador. Funciona hasta que ese técnico coge la baja dos semanas justo cuando revienta un empalme en una obra.

Hoy tenemos cada hilo documentado en un sistema GIS propio, cada empalme con su ficha de pérdidas, cada armario con etiquetado estructurado. No es glamuroso, pero fue lo que nos salvó cuando tuvimos que responder ante una empresa de construcción que alegaba que habíamos cortado un cable que no era nuestro. La documentación física de la red no es opcional; es una línea de defensa legal y operativa.

Error 6: Montar Zabbix demasiado tarde y sin baseline

Montamos Zabbix cuando ya teníamos 1.200 abonados. El problema de llegar tarde a la monitorización es que no tienes baseline: no sabes qué es «normal» en tu red porque nunca lo mediste. La primera semana de Zabbix en producción estaba lleno de alertas que no sabía si eran reales o ruido.

Si tuviese que volver atrás, montaría la monitorización antes incluso de tener el primer abonado. Configura Zabbix (o cualquier sistema que elijas) desde el día que arrancas la OLT. Las templates de GPON para Zabbix existen, son razonablemente buenas, y tener 6 meses de histórico cuando aparece el primer problema serio es invaluable.

Parámetros mínimos a monitorizar en una red GPON: potencia óptica por ONT (Rx y Tx), estado de la ONT, temperatura de tarjetas OLT, utilización de puertos PON por sentido, y BER (Bit Error Rate) cuando el hardware lo exponga.

Error 7: La primera caída masiva y no tener un runbook

Enero de 2014. Actualización de firmware de la OLT en producción, un sábado a las 11 de la mañana (sí, lo sé). El firmware nuevo tenía un bug en el módulo de autenticación OMCI. Resultado: 1.800 abonados sin servicio, teléfonos ardiendo, y nosotros mirando la pantalla de la OLT sin saber exactamente qué secuencia de pasos seguir para hacer rollback de forma segura.

El rollback fue posible, pero tardamos 2 horas y 20 minutos. Con un runbook escrito, hubiese sido 30 minutos. Documenta los procedimientos de emergencia antes de necesitarlos. Rollback de firmware, rearranque controlado de tarjetas, failover manual, gestión de incidencias de fibra por rotura de cable, etc. Cada procedimiento, escrito y probado en un entorno de laboratorio aunque sea pequeño.

Lo que haríamos diferente hoy

Resumiendo: más planificación antes del primer despliegue, dimensionado generoso en los puntos que son caros de cambiar, automatización de provisión desde el principio, monitorización desde el día uno, documentación física rigurosa, y runbooks escritos para los escenarios de fallo más probables.

GPON es una tecnología sólida. Las redes que hemos construido con ella llevan años funcionando con una fiabilidad que con HFC nunca alcanzamos. Pero los errores de diseño en una red óptica pasiva te acompañan durante años, porque cambiar la infraestructura física es caro y lento. Vale la pena invertir el tiempo en hacer las cosas bien desde el principio.

Hoy en Bayma seguimos operando y ampliando nuestra red de acceso en Sevilla, y hemos ayudado a otros operadores locales a diseñar y depurar sus despliegues GPON. No tenemos la verdad absoluta, pero sí tenemos los cicatrices.

Si estás montando o ampliando tu red de acceso, cuéntanos tu situación. En bayma.es/operadores puedes ver cómo trabajamos con otros operadores y ponerte en contacto con nosotros. Sin compromiso, sin presentaciones de ventas. Solo una conversación técnica entre gente que opera redes.


Un apunte sobre la atención al cliente: Montar la red fue solo una parte del reto. La otra fue gestionar las llamadas de clientes durante las caídas. Para eso tenemos Baxilio, una centralita virtual con IA diseñada específicamente para ISPs como el nuestro.

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